Elige tu idioma
Por favor, elige tu idioma aquí abajo:
¡COMIENZA A SOÑAR!
¡Inscríbete a nuestra newsletter y entra en el mundo de Nicole! ¡No te pierdas ninguno de los eventos ni las últimas tendencias!
Si quieres ser una #PRONOVIASBRIDE y que tu historia de amor se publique en nuestra web, por favor, rellena el siguiente formulario o etiquetános en Instagram @pronovias
Si quieres ser una #PRONOVIASBRIDE y que tu historia de amor se publique en nuestra web, por favor, rellena el siguiente formulario o etiquetános en Instagram @pronovias
<p>El murmullo de las máquinas de coser y de las tijeras, pone banda sonora a la cuarta planta del edificio Pronovias. Un rumor blanco que caracteriza a un taller con más de medio siglo de tradición y en el que actualmente trabajan 30 personas, en su mayoría mujeres.</p>
“Cada vestido es un reto” explica una de las patronistas. “Solemos invertir una media de 80 horas de modelaje y 160 horas de costura a máquina por pieza. Sin contar los bordados, que se realizan exclusivamente a mano e incrementan el tiempo de dedicación”.
El murmullo de las máquinas de coser y de las tijeras, pone banda sonora a la cuarta planta del edificio Pronovias. Un rumor blanco que caracteriza a un taller con más de medio siglo de tradición y en el que actualmente trabajan 30 personas, en su mayoría mujeres.
“Cada vestido es un reto” explica una de las patronistas. “Solemos invertir una media de 80 horas de modelaje y 160 horas de costura a máquina por pieza. Sin contar los bordados, que se realizan exclusivamente a mano e incrementan el tiempo de dedicación”.
<p>El murmullo de las máquinas de coser y de las tijeras, pone banda sonora a la cuarta planta del edificio Pronovias. Un rumor blanco que caracteriza a un taller con más de medio siglo de tradición y en el que actualmente trabajan 30 personas, en su mayoría mujeres.</p>
“Cada vestido es un reto” explica una de las patronistas. “Solemos invertir una media de 80 horas de modelaje y 160 horas de costura a máquina por pieza. Sin contar los bordados, que se realizan exclusivamente a mano e incrementan el tiempo de dedicación”.
El murmullo de las máquinas de coser y de las tijeras, pone banda sonora a la cuarta planta del edificio Pronovias. Un rumor blanco que caracteriza a un taller con más de medio siglo de tradición y en el que actualmente trabajan 30 personas, en su mayoría mujeres.
“Cada vestido es un reto” explica una de las patronistas. “Solemos invertir una media de 80 horas de modelaje y 160 horas de costura a máquina por pieza. Sin contar los bordados, que se realizan exclusivamente a mano e incrementan el tiempo de dedicación”.
<p>El murmullo de las máquinas de coser y de las tijeras, pone banda sonora a la cuarta planta del edificio Pronovias. Un rumor blanco que caracteriza a un taller con más de medio siglo de tradición y en el que actualmente trabajan 30 personas, en su mayoría mujeres.</p>
“Cada vestido es un reto” explica una de las patronistas. “Solemos invertir una media de 80 horas de modelaje y 160 horas de costura a máquina por pieza. Sin contar los bordados, que se realizan exclusivamente a mano e incrementan el tiempo de dedicación”.
El murmullo de las máquinas de coser y de las tijeras, pone banda sonora a la cuarta planta del edificio Pronovias. Un rumor blanco que caracteriza a un taller con más de medio siglo de tradición y en el que actualmente trabajan 30 personas, en su mayoría mujeres.
“Cada vestido es un reto” explica una de las patronistas. “Solemos invertir una media de 80 horas de modelaje y 160 horas de costura a máquina por pieza. Sin contar los bordados, que se realizan exclusivamente a mano e incrementan el tiempo de dedicación”.
<p>El murmullo de las máquinas de coser y de las tijeras, pone banda sonora a la cuarta planta del edificio Pronovias. Un rumor blanco que caracteriza a un taller con más de medio siglo de tradición y en el que actualmente trabajan 30 personas, en su mayoría mujeres.</p>
“Cada vestido es un reto” explica una de las patronistas. “Solemos invertir una media de 80 horas de modelaje y 160 horas de costura a máquina por pieza. Sin contar los bordados, que se realizan exclusivamente a mano e incrementan el tiempo de dedicación”.
El murmullo de las máquinas de coser y de las tijeras, pone banda sonora a la cuarta planta del edificio Pronovias. Un rumor blanco que caracteriza a un taller con más de medio siglo de tradición y en el que actualmente trabajan 30 personas, en su mayoría mujeres.
“Cada vestido es un reto” explica una de las patronistas. “Solemos invertir una media de 80 horas de modelaje y 160 horas de costura a máquina por pieza. Sin contar los bordados, que se realizan exclusivamente a mano e incrementan el tiempo de dedicación”.
Elige tu idioma
Por favor, elige tu idioma aquí abajo: